miércoles, 15 de febrero de 2012

Todo y nada, nada y todo.

Dije hace un tiempo que tendría que acostumbrarme a que no volvieras, a sonreír aunque estuviese jodidamente mal... Eso me dije, y lo conseguí, aunque fuese a medias. Sonrío, y estoy jodidamente bien, porque a pesar de que yo siempre he sido muy optimista, creo que nunca lo había sido tanto como ahora. Pero aún no me he acostumbrado a que no vuelvas. Créeme si te digo que aún espero que un día de estos me hables y me sorprendas, porque es verdad. Créeme que a veces tengo muchas de verte, tan sólo por ver si estás más guapo que la última vez. Y créeme que frecuentemente me dan ganas de lanzarme y decirte:
 ''mira me gustas sabes, me sigues gustando desde aquel mes de abril, así que a la mierda con todo, ¿quedamos?'' 
Pero eso te lo diría si todo fuera como antes, cuando te sonreía como una tonta, ¿recuerdas? No, no creo que lo recuerdes, de todas formas no importa, ahora sé que me espera un futuro lleno de sorpresas, lleno de objetivos y sueños,  lleno de amores y desamores, así que ¿por qué debería quedarme estancada contigo? No hay razones.

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